Resumen analítico: EA casi 48 horas del establecimiento de una tregua entre Estados Unidos e Irán, el desarrollo de los acontecimientos confirma que el escenario dista de haber entrado en una fase de estabilización. En su lugar, la tregua se ha configurado como un mecanismo de contención parcial dentro de un sistema de confrontación que continúa activo, fragmentado y con capacidad de escalada. La persistencia de operaciones militares en frentes que no habrían sido incluidos en el acuerdo, junto con la utilización de instrumentos económicos —especialmente el control del flujo energético a través del estrecho de Ormuz—, indica que el conflicto ha entrado en una fase de equilibrio inestable, donde los actores combinan contención diplomática con presión estratégica. En este contexto, el presente informe examina cómo esta dinámica se proyecta sobre América Latina, no a través de una amenaza directa, sino mediante la activación de vulnerabilidades estructurales, la intensificación de la competencia entre potencias y la expansión de riesgos híbridos.

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