El “Escudo de las Américas” Tendrá su Cita el Próximo 7 de Marzo en Miami

03 de Marzo de 2026

Dra. María Dolores Ordóñez
Experta Asociada a Defensa21 Latam, Doctora en Estudios Latinoamericanos del Instituto Universitario de Investigación en Estudios Latinoamericanos (IELAT) de la Universidad de Alcalá (Madrid- España) y de la Universidad Jean Jaurès (Toulouse- Francia).

El próximo 7 de marzo el presidente estadounidense Donald Trump convocó en la ciudad de Miami a una reunión denominada «Shield of the Americas», en español el “Escudo de las Américas” en la que recibirá a los presidentes de Argentina, Javier Milei; Paraguay, Santiago Peña; Bolivia, Rodrigo Paz; El Salvador, Nayib Bukele; Ecuador, Daniel Noboa; y Honduras, Nasry Asfura, e incluso el aún no posesionado presidente de Chile José Antonio Kast (CNN en Español 2026). En esta Cumbre de jefes de Estado latinoamericanos, en que se hace notar la ausencia de los países de mayor peso estratégico de la región como son México, Brasil y Colombia, se tratarán los temas prioritarios de la agenda estadounidense para América Latina y que como nunca antes se han formulado de forma tan clara: el fortalecimiento de la cooperación en seguridad y una mayor injerencia para definir nuevamente un potente eje hemisférico económico e ideológico con el claro objetivo de hacer frente al poder creciente de China en el planeta.

Desde una mirada netamente estratégica, América Latina es una zona geográfica en disputa. Por un lado, por las ingentes riquezas naturales que yacen de sus tierras, la enorme cantidad de población joven que representa una mano de obra productiva y funcional al sistema de acumulación global, tantos elementos que colocan a la región como un potencial inigualable en términos estratégicos (Sahd y Zovato 2026) y que, por otro lado, la convierten en una presa apetecida por los intereses foráneos.

En medio de una situación mundial bajo muy alta tensión, en la que Estados Unidos lleva adelante una política exterior con un enfoque realista, que prioriza sus intereses, aplicando estrategias expansionistas en América y aislacionistas en relación con Europa, es oportuno mirar de muy cerca cuáles serán las posturas que tomarán los líderes latinoamericanos invitados a esta Cumbre.

Si bien es cierto, pensar en términos de la geopolítica global o regional implica mirar el mundo según mapas y prioridades estratégicas. Aquello se traduce en visualizar y determinar las fuerzas que están en juego, los enemigos en potencia, las posibilidades disuasivas y toda una suerte de protocolos, teorías y estrategias que a base de sustentos doctrinarios permiten evaluar y diseñar soluciones para precautelar la seguridad, la paz y la democracia. No obstante, a veces, la única mirada geopolítica es insuficiente para contemplar las condiciones que pueden generar unos escenarios ideales de seguridad, paz y democracia que satisfagan y beneficien directamente a una gran mayoría de población.

En efecto, algunos otros elementos son necesarios mirar de cerca para entender las necesidades y las expectativas de los pueblos. Hoy más que nunca, la enorme población latinoamericana, en el contexto de un planeta interconectado por las redes de información digital, deviene un actor clave para los planes de las grandes potencias. Por un lado, padece de la imparable escalada de la polarización de las representaciones políticas que exacerban los desequilibrios internos muy marcados por posturas extremistas que socavan el debate crítico y el diálogo social. Aquello se materializa en los perfiles de los líderes recientemente electos a lo largo de la región que aparecen como disruptivos para los escenarios políticos antiguamente liderados por partidos más tradicionales o por las figuras herederas de la marea progresista que imperó a inicios del siglo XXI. Por otro lado, construye frentes de resistencia popular, motivados por los aprendizajes de las experiencias políticas fallidas y por la esperanza de cimentar otros sistemas alternativos.

En ese contexto de enfrentamientos simbólicos, que se trasladan a la esfera del espacio público, impera una violencia endémica que erosiona el tejido social. Ese ambiente de insatisfacción y desafección política sumado a una situación económica, social y de seguridad compleja en la gran mayoría de los países de la región, aumenta un descontento ciudadano, que ya se hace sentir, y que puede constituirse a futuro como un elemento de estallido a más gran escala.

Frente a esa realidad, la política estadounidense para América Latina actualmente se quiere pragmática y ya no se oculta bajo formas blandas de tutelaje y soft power. Se presenta hoy bajo una forma directa: se invierte y se coopera con los países que se alinean a su proyecto expansivo y de contención a China, incluso más allá de las diferencias ideológicas.

En este entorno caótico ¿Cuáles son los más inmediatos desafíos que enfrenta la región? Y frente a eso ¿Cómo negociarán estos líderes latinoamericanos invitados a la reunión de Miami frente las exigencias estratégicas de EEUU?

Más allá de la geopolítica: pinceladas de la realidad de América Latina

América Latina, región geográfica definida bajo múltiples cosmovisiones, que abarca los hoy conocidos Estados-nación independientes y de consonancia hispana, pero que también y de forma concomitante encierra territorios habitados milenariamente por pueblos ancestrales para quienes la definición geográfica sobrepasa la clásica noción de fronteras dibujada por las historias independistas oficiales, se encuentra hoy enfrentado a retos que obligan a ahondar el análisis más allá de la conjugación estratégica y geográfica y que ponen sobre la mesa una necesaria lectura transversal que abarque en su totalidad la multiplicidad de realidades de las poblaciones que habitan en esa parte del planeta.

Así, pese a su enorme potencial en términos humanos, la realidad social de la región es crítica al ser de las más desiguales del mundo “ya que el 10% más rico capta el 34,2% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre solo alcanza el 1,7%” (CEPAL 2025). La misma Comisión Económica para América Latina y el Caribe da cuenta que en la región, 160 millones de personas viven bajo la línea de pobreza lo que equivale al 24% de la población total del subcontinente (CEPAL, 2024).

El endeudamiento externo de la mayoría de los países los mantiene en una situación de vulnerabilidad notable. El cumplimiento del servicio de la deuda implica fuertes ajustes presupuestarios que se trasladan directamente en el descenso del gasto social, desfinanciando los servicios públicos más elementales como la atención en salud y la educación. También implica medidas de reducción del tamaño de los Estados, disminuyendo a su máxima expresión las instituciones y la presencia del Estado en los territorios periféricos. Entre los países más endeudados con el FMI se encuentran Argentina (siendo este el más endeudado del mundo) y Ecuador, a los que le siguen Costa Rica, Honduras, El Salvador, Paraguay, Barbados, Jamaica, Surinam y Haiti (Finanzas Digital 2026)

Mientras que el trabajo informal impera en la mayoría de los países, llegando, según la Organización Internacional del Trabajo a una tasa promedia del 46% en toda la región, el trabajo formal se impulsa bajo medidas de flexibilización que merman lo paupérrimos derechos adquiridos sumiendo así a la enorme masa trabajadora en condiciones más precarias y desiguales (OIT 2025).

Adicionalmente, América Latina es de las regiones más peligrosas del mundo. Con una tasa de homicidio promedia de 20 asesinatos por cada 100 mil habitantes, que se sitúa “casi tres veces y media el promedio mundial” (Insight Crime 2025), la región está carcomida por la presencia de importantes redes criminales, cuyos capitales transitan por encima de las fronteras, y culminan sus caminos en paraísos fiscales o en el sistema financiero internacional, nutriendo la industria armamentista. Sin embargo, el rostro más tangible de los negocios criminales se expresa en las cadenas de producción, tránsito y suministros de todo tipo de mercados ilegales (drogas, recursos mineros, personas, órganos, etc) sostenidos por complejas organizaciones que encuentran una mano de obra disponible en las capas marginalizadas de la juventud latinoamericana, carente de estructuras sociales y oportunidades de vida digna.

También, América Latina es de las regiones más impactada en su medio ambiente por las actividades humanas y económicas relacionadas con recursos naturales. Así, entre los principales problemas que afectan al medio ambiente en la región están: la deforestación indiscriminada para la explotación de la madera, pero también para la utilización de campos para la ganadería y la agricultura extensiva; la explotación de recursos mineros y petroleros; la contaminación de fuentes hidrográficas por la explotación agrícola, industrial y minera. Esta sobrexplotación de los recursos contribuye además a la desregulación climática que genera fenómenos climáticos devastadores como las sequías, inundaciones y otras catástrofes naturales (WWF 2025).
Todo lo anterior ha llevado a dinámicas de movilidad de la población latinoamericana, que se desplaza intentando apartarse de las insostenibles situaciones de violencia o buscando oportunidades laborales. Así según el PNUD, en 2024 el desplazamiento interno para nuestra región alcanzó 20 millones de personas lo que representa el 23% (casi una cuarta parte) del total global (PNUD 2025). En cuanto a la migración hacia afuera de la región, durante el periodo 2024-2025 ha disminuido debido a las restricciones migratorias de las zonas de destino como Estados Unidos y Europa. “El futuro de la movilidad en ALC estará determinado por impactos climáticos crecientes, dinámicas geopolíticas cambiantes y presiones económicas. Solo la movilidad climática podría desplazar internamente hasta a 17 millones de personas para el año 2050” (PNUD 2025).

¿Cómo se relaciona Estados Unidos con América Latina?

A la luz de las últimas cifras publicadas, Estados Unidos sigue siendo el mayor socio comercial de América Latina, así como su principal aliado en materia de inversión representando el 38% del total de la inversión extranjera directa (IED). Los sectores prioritarios en los que Estados Unidos invierte en la región son la manufactura (comida, químicos), finanzas, minería, y energía (eólica, solar, hidrocarburos).

Brasil y México como países que mantienen las principales inversiones estadounidenses- el 28% y 38% de sus IED respectivamente- estarán sin embargo ausentes de la reunión de Miami. No queda claro si no han sido invitados o si han declinado su presencia para aquella cita. Lo cierto es que, ambos países hacen prueba de pragmatismo en materia de acuerdos económicos, y su apertura con China es un elemento que obliga a Estados Unidos a mantener una cierta prudencia diplomática. En efecto, en el caso de Brasil, las inversiones por parte de China han conocido un aumento considerable del 113% (4800 millones de dólares) desde 2024, y, en el caso de México se han elevado a 11890 millones de dólares en 2025.

En lo que concierne los rubros destinados para la ayuda y cooperación en materia de seguridad para América Latina por parte de Estados Unidos, según los documentos de las asignaciones presupuestarias para el año 2024, publicados por el Congreso de los Estados Unidos, las ayudas se han destinado a : acuerdos para implementar tecnología biométrica avanzada, detección de actores ilegales y control del movimiento de personas; programas de control de narcóticos, esfuerzos de las fuerzas del orden civiles y el fortalecimiento de las instituciones judiciales; aumento de la capacidad Policial y Militar para la que se incluye el entrenamiento y equipamiento de fuerzas de seguridad locales; una asignación de fondos ($73.5 millones solicitados) para suministrar equipo militar y servicios a los países socios en la región (Congreso de los Estados Unidos 2024).

No olvidemos sin embargo que, paralelamente a estas asignaciones, en cuanto a los programas de cooperación para el desarrollo en el 2025, “84 por ciento de la asistencia de USAID a América Latina y el Caribe fue eliminada” (wola.org, 2026).

No obstante de los esfuerzos de Estados Unidos por mantener una presencia en la región, la positiva aceptación de la influencia estadounidense mantiene dividida a la población latinoamericana lo que podría explicar la ausencia de muchos otros países a la Cumbre. Así recordemos algunos episodios recientes de la política exterior de Estados Unidos que han causado polémica: la reivindicación arbitraria al Canal de Panamá como propiedad de Estados Unidos, el cambio de nombre del Golfo de México por Golfo de América, el bombardeo extrajudicial de barcos y lanchas en aguas del Mar Caribe, la incursión armada en Venezuela para detener a un presidente en funciones, la emisión de declaraciones públicas que han incidido en los procesos electorales de Argentina y Honduras, la subida de aranceles como medida de chantaje, la amenaza más vigorosa en contra de los países que no comulgan incondicionalmente con las políticas estadounidense e incluso la imposición de un embargo aún más agresivo hacia Cuba (LATFEM 2025).

Más allá de la polarización que han podido causar estas acciones por parte de Estados Unidos, es de notar que la mayor parte de estas, han incurrido en el irrespeto del derecho internacional y de las normas democráticas básicas como son la no injerencia en la política interior de un país ajeno o la no incursión armada en un suelo soberano.

Algunas preguntas claves

A la vista del panorama regional, los mayores retos de Estados Unidos para esta Cumbre serán por una parte, consolidar aún más sus relaciones comerciales y de inversiones en los países de menor peso estratégico de la región para contrarrestar y balancear el avance de la presencia China, sobre todo la que inunda los grandes mercados de Brasil y México. Por otro lado, requiere afianzar una política de seguridad funcional a sus objetivos de contención de la migración, para lo que contempla reducir los fenómenos de violencia ligados al crimen organizado, que desencadenan mayores flujos migratorios externos.

Poniendo en la balanza los importantes intereses que tiene Estados Unidos en la región, así como el ingente esfuerzo de inversión que ha llevado adelante en el último periodo, los líderes de los países latinoamericanos invitados a esta Cumbre, así como todos los que no asistirán, en tanto Jefes de Estado deben actuar como tal, y plantearse preguntas de fondo para llevar adelante una cooperación equilibrada y justa, y en beneficio de la mayor parte de sus poblaciones.

A continuación, algunas de estas interrogantes:

Para atender la complicada problemática social ligada a la pobreza y desigualdad ¿Será posible sostener a mediano y largo plazo un endeudamiento externo que pone de rodillas a los sistemas públicos y en especial a los presupuestos de servicios de primera necesidad como la educación, la salud y los programas de inserción social?

Para atender la falta de empleo formal y digno ¿Serán suficientes las inversiones y la presencia de empresas transnacionales que, si bien crean empleo, reproducen sistemas laborales precarios y aprovechan los marcos legales que limitan los derechos y mejoras de las condiciones laborales?

Pensando en un proyecto a futuro, ¿Es posible impulsar a las nuevas generaciones de latinoamericanos a construir naciones prósperas mientras están condenados a bajos niveles de educación y un futuro laboral incierto?

Para frenar la importante destrucción de los sistemas biodiversos que padecen muchas zonas de la región y precautelar las fuentes de agua, oxigeno, alimentos, etc ¿Será oportuno seguir apostando con prioridad por modelos económicos basados primordialmente en las industrias extractivas y agroexportadoras?

Para contener la violencia creciente e imparable en la región ligada al crimen organizado ¿Será oportuno aplicar nuevamente medidas coercitivas que han mostrado históricamente deficiencia y fracaso? ¿Merece la pena someter a la región a injerencias extranjeras y pérdida de soberanía?

¿Qué postura se adoptará frente a la política migratoria impuesta por Estados Unidos? ¿Se apoyará las prácticas de la policía federal de seguridad migratoria pese a los atropellos a los derechos humanos de las poblaciones latinoamericanas migrante en Estados Unidos? ¿Se evaluará el impacto, en términos económicos, humanos y de seguridad de las deportaciones masivas de migrantes y disminución del otorgamiento de visas (disminución de las remesas, separación de familias, aumento de dispositivos clandestinos de migración irregular)?

Más allá de los profundos fraccionamientos ideológicos que han sumido a la región en una extrema polarización que consiste en rechazar de plano todo movimiento político heredero de la ola progresista, o, por el contrario, anhelar su retorno sin beneficio de inventario, es necesario ahondar en las cuestiones de fondo y poner en la balanza el precio de las soberanías, de los recursos naturales, del capital humano, es decir del futuro de la región.

La disputa geopolítica entre gigantes quizás a veces nos hace olvidar que no se trata únicamente de sumarse a una potencia en búsqueda de protección económica, comercial o estratégica. Quizás se trata también de ahondar en la construcción de una autoestima que ponga en valor las potencialidades y construir un mañana como una región con total capacidad para forjar un devenir a su manera, si se lo propone, y sus líderes se colocan a la altura real del reto.

 

Referencias citadas

BBC News. 2026. «La Corte Suprema de EE.UU. anula la mayor parte de los aranceles de Trump y el presidente responde anunciando un impuesto global del 15%.» 21 de febrero : https://www.bbc.com/mundo/articles/cly1zxm19y4o.

Bloomberg Línea. 2026. Políticas migratorias de Trump y el peso arrastrarán las remesas. https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/mexico/politicas-migratorias-de-trump-y-el-peso-arrastraran-las-remesas/, 10 de febrero.

CEPAL . 2025. Panorama Social de América Latina y el Caribe 2025: Cómo salir de la trampa de alta desigualdad, baja movilidad social y débil cohesión social,. Naciones Unidas.

CNN en Español. 2024. «Los comentarios xenófobos y racistas de Trump sobre mexicanos, venezolanos, haitianos y más.» https://cnnespanol.cnn.com/2024/11/02/comentarios-xenofobos-racistas-trump-mexicanos-venezolanos-haitianos-trax, 2 de noviembre .

—. 2026. «Trump recibirá en Miami a líderes latinoamericanos el 7 de marzo.» https://cnnespanol.cnn.com/2026/02/12/eeuu/trump-cumbre-miami-lideres-latinoamericanos-marzo-trax, 12 de febrero.

Congreso de los Estados Unidos. 2024. «Asistencia exterior de Estados Unidos a América Latina y el Caribe: asignaciones para el año fiscal 2024 .» https://www.congress.gov/crs-product/R47721, 08 de junio.

El País. 2025. Trump vuelve a atacar a los mandatarios europeos: “Son unos débiles”, 09 de diciembre : https://elpais.com/internacional/2025-12-09/trump-vuelve-a-atacar-a-los-mandatarios-europeos-son-unos-debiles.html.

Finanzas Digital. 2026. Presión de la deuda con el FMI se intensifica en Latinoamérica. https://finanzasdigital.com/deuda-fmi-latinoamerica-febrero-2026/, 9 de febrero.

Insight Crime . 2025. «Balance de InSight Crime de los homicidios en 2024.» InsightCrime.org. 20 de febrero . Último acceso: 23 de febrero de 2026. https://insightcrime.org/es/noticias/balance-insight-crime-homicidios-2024/.

LATFEM. 2025. «latfem.org.» 29 de diciembre . Último acceso: 24 de febrero de 2026. https://latfem.org/2025-el-ano-que-america-latina-vivio-bajo-amenaza/.

New York Times . 2025. «La ‘doctrina Monroe’: el intento de Trump de controlar el hemisferio occidental.» 17 de noviembre : https://www.nytimes.com/es/2025/11/17/espanol/america-latina/trump-doctrina-monroe-estados-unidos.html.

OIT. 2025. Empleo se estabiliza en América Latina y el Caribe, pero persisten la informalidad y las desigualdades. https://www.ilo.org/es/resource/noticias/empleo-se-estabiliza-en-america-latina-y-el-caribe-pero-persisten-la, 11 de diciembre.

PNUD. 2025. «Construir resiliencia a través de la movilidad humana en América Latina y el Caribe.» https://www.undp.org/es/latin-america/blog/construir-resiliencia-traves-de-la-movilidad-humana-en-america-latina-y-el-caribe, 17 de diciembre.

Sahd, Jorge, y Daniel Zovato. 2026. Riesgo Político América Latina. Centro UC Estudios Internacionales CEIUC.

WWF. 2025. «El impacto del cambio climático en Latinoamérica.» https://www.wwfca.org/nuestrotrabajo/clima_energia/impacto_cambio_climatico_latinoamerica/.

 

 

Dra. María Dolores Ordóñez

Experta Asociada a Defensa21 Latam, Doctora en Estudios Latinoamericanos del Instituto Universitario de Investigación en Estudios Latinoamericanos (IELAT) de la Universidad de Alcalá (Madrid- España) y de la Universidad Jean Jaurès (Toulouse- Francia).